Historia

Don Evaristo Alés y Don Pedro Gómez eran  hombres simples pero de gran ímpetu que hicieron surcar grandes caminos y a la vez transitarlos con pasión. La convicción de Don Evaristo y el valor de Don Pedro, edificaron los cimientos de Transportes Automotores 20 de Junio.

Con tan sólo 18 años y un pequeño camión Ford que le regaló su mamá, Don Evaristo empezó a hacer fletes de ripio, arena y uvas.  Así ahorró y compró un colectivo en Buenos Aires, un Chevrolet verde que él mismo arreglaba, limpiaba y manejaba. Con el transcurrir de los años  fue adquiriendo con esmero pequeñas empresas que tiempo más tarde consolidarían La 20.

En el año 1947  inician  los servicios de transporte de pasajeros y fundan la empresa de ómnibus El Plata, la cual une la Ciudad Capital de San Juan y la localidad del Quinto Cuartel, departamento Pocito. Para ello, utilizan  dos micros modelo 35 y 37 contando para ello con la participación de un empleado.

Luego en el  año 1958 adquieren un sector de la  Empresa Mayo que le permite cubrir los departamentos Rawson, Rivadavia, Santa Lucía y la Ciudad, así logran  incorporar 12 colectivos nuevos.

Aquella aventura que tenía como meta el progreso, el esfuerzo y la familia, Don Evaristo y Don Pedro la iniciaron y hoy sus sucesores la mantienen intacta.

En la actualidad Transportes Automotores 20 de Junio S.A., es esa herencia. Ubicada en el departamento  Santa Lucía, provincia de San Juan. Cuenta con una superficie de 5000 metros cuadrados cubierta que alberga las unidades de última generación, únicas en el país, equipadas con tecnología exigida por la Comunidad Económica Europea en lo que respecta a seguridad y preservación del medio ambiente.

Día a día nos enfocamos en aquella primera visión de empresa que era  vida y obra de dos hombres que lucharon  y transitaron caminos. Superarnos, brindar un servicio de calidad y cumplir con los más altos estándares en normas y certificaciones internacionales, nos hace mantener aquella aventura viva.

“Amamos y cuidamos a esta empresa, no sólo porque la heredamos de nuestros padres, sino porque la hemos tomada prestada de nuestros hijos”, así recordamos la experiencia de Don Evaristo y Don Pedro, y en cada ruta emprendida fusionamos pasado, construimos presente y proyectamos futuro.